Archive for the ‘3.8. Muerte Digital’ Category

Muerte Digital

agosto 27, 2008

La tercera y última puerta de quirófano nos reenvía también al juego asociado a este mundo, al cual podemos acceder a través de la “Sala de juegos”. De nuevo nos encontramos ante un videojuego mucho más elocuente en su planteamiento y sus intenciones que en su realización final. El magnífico trabajo de Jaume Rivera da perfecta cuenta de los problemas de usabilidad de que adolece, aquí quisiéramos señalar otro tipo de cuestiones más vinculadas al contenido.
En este caso se nos plantea la situación de conducir una investigación, a través de diferentes pistas, descartando distintos sospechosos hasta dar con el verdadero artífice del atentado del padre Amaury: Ángel Maldonado, el hikikomori obsesionado con la juventud y destructor de todo lo que represente la vejez en la sociedad. Se trata de una investigación carente de sentido para los que hemos leído la novela. De hecho leer el capítulo de la novela “Muerte digital” nos ayuda a responder sin problemas a casi todas las cuestiones que nos se nos plantean. En este caso, la subordinación total del material hipermediático al argumento de El infierno de Amaury, resta en gran medida la estructura abierta y presta a la colaboración que tanto nos atrajo del primer nivel. Al mismo tiempo debilita la percepción del hipermedia como un objeto autónomo a la novela con entidad y proyección propias.
Aún así queremos destacar la feliz idea de incorporar en un hipertexto los elementos indispensables del “último genero narrativo”, la novela policiaca, inventada por Sir Arthur Conan Doyle al aplicar un esquema narrativo inventado previamente por E. A. Poe. El lector haría en nuestra opinión el papel de cronista (Dr. Watson), que va descubriendo las pistas y conversaciones que permitirán al detective (en este caso el periodista) desvelar a los culpables. Lo que hizo popular la novela policiaca es la facilidad con la que atrae la atención de un lector que quiere poner a juego su inteligencia, que quiere ser partícipe de la investigación con sus anticipaciones, con sus propias deducciones. Casi podríamos decir que en la novela policiaca se da cierto grado de “interactividad”.


Por eso nos ha parecido muy apropiada la idea de vincular la novela policiaca, con su vocación participativa, al hipertexto. Por este nexo indudable con la interactividad, la mayoría de las aventuras gráficas a las que nos aficionamos hace algunas décadas cumplían el esquema básico del género policiaco. Nos referimos a aventuras gráficas derivadas de las ya mencionadas producciones de Sierra como Indiana Jones and the Fate of Atlantis producida por LucasArts en 1992, o más recientemente al magnífico videojuego Silent Hill de Sony PlayStation cuya primera entrega es del año 1999 y que mereció una secuela cinematográfica en 2006. El problema es que el programa de Flash queda de nuevo muy lejos de las expectativas, lo cual se debe sin duda a la inexistencia de un software Web suficientemente potente, antes que a la falta de diligencia de sus creadores.

También queremos destacar el interesante trabajo de investigación que debe hacer el usuario para llegar a las conclusiones. A través de la propia investigación del hipermedia, leyendo por ejemplo la novela, vamos hallando las pistas que nos dirán cómo conducirnos por el tercer nivel de la obra. Hay aquí un bonito trabajo de investigación, que se realiza simultáneamente en el plano del hipermedia y en el del juego de Flash.
Creemos que el hipertexto va a ser un entorno privilegiado para el desarrollo de la novela policiaca futura. Y en esto una vez más Golpe de Gracia acierta a anticiparse, profética, a las nuevas experiencias literarias que sin duda están por venir.

Anuncios

Temas del Multiblog Mundo 3

agosto 27, 2008

La primera entrada del blog dedicada al Mundo 3 se titula “Golpe de Gracia: ¿un acto anarquista?”. En ella se pone en relación la figura del hikikomori con la del anarquista. De hecho, Internet y las comunidades virtuales que genera, puede leerse como una reedición de los ideales tradicionales anarquistas. Ésta es precisamente la perspectiva que adopta Tomas J. F. Kriha en su artículo Ciberanarquismo, donde plantea que la Red ha servido durante años de laboratorio perfecto para probar los principios democráticos de libertad de expresión y gobierno autónomo. Principios anarquistas tales como la descentralización, asociación voluntaria, ayuda mutua y redes sociales, cobran un nuevo sentido en Internet, a pesar de que no podamos hablar de un gobierno absolutamente anarquista en la Red debido al papel de los Estados Unidos en el establecimiento, desarrollo y mantenimiento de Internet; a la continua influencia de las leyes nacionales y de los proveedores de Internet en el comportamiento de los ciberciudadanos; y a la distribución desigual de poder causada por las variaciones reales en conocimientos de informática y la capacidad de comunicarse.
A través de un libro de André Reszler, La estética anarquista, Jaime Alejandro comenta la convergencia entre políticas anarquistas de los principales teóricos del siglo XIX y XX y las estéticas anarquistas derivadas en forma de artes de vanguardia como los happenings, la música de John Cage, la antinovela, el teatro de participación… cuyos ideales transgresores y colaborativos tan bien se adecuan a la plataforma social de la Red. Como dicen David Graeber y Anrej Grubacic en su artículo “El anarquismo, o el movimiento revolucionario del siglo XXI”, “el anarquismo exige de sus expositores afrontar el reto de reconstruirlo continuamente y estar prestos a adecuarlo a las cambiantes circunstancias humanas. (…) [se trata de] una tarea que llevará todo el siglo que empieza y los siglos por venir, construir un mundo mejor, empeño que nunca será acabado ni perfecto sino cambiante y corregible con el aporte de todos y cada uno”.
La segunda entrada del multiblog se titula “Hacker / Hikikomori: arquetipos de la cibercultura, figuras de Golpe de Gracia”. En esta entrada Jaime Alejandro introduce el concepto de Hacker, fundamental para comprender los principios que rigen la actual sociedad de la información. A parte de ofrecernos algunas definiciones y categorizaciones de Hackers con sus matices específicos de la mano de Roberto Maldonado y Melisa Tuya, nos pone en contacto con la Lección inaugural del curso académico 2001-2002 de la UOC de Manuel Castells, titulada Hackers, crackers, seguridad y libertad. Se ha vertido mucha tinta explicando las posibilidades que ofrecen al desarrollo científico, tanto técnico como humanístico, esa cultura hacker compuesta por las redes colaborativas que se generan en Internet. En este trabajo, como otros muchos han hecho, hemos querido advertir también las posibilidades que esas mismas redes brindan a la creatividad artística. Pero lo que muchas veces se pasa por alto, ya sea por economía o por desconocimiento, es que la operatividad de este tipo de procedimiento no es una conjetura a futuro, sino que forma parte ya del pasado y ha sido responsable de la configuración de nuestro presente. Prácticamente la totalidad de la tecnología que hoy en día utilizamos en Internet y que ha dado forma al mundo en el que vivimos, ha sido concebida de manera amateur, por hackers anónimos en muchas ocasiones y desarrollada gracias a los principios de apertura, accesibilidad y colaboración que hasta día de hoy imperan en la comunidad internauta. Castells, siguiendo al filósofo finlandés Pekka Himanen, no ha dudado en afirmar que “la cultura hacker es la matriz cultural de la era de la información, tal y como la ética protestante fue el sistema de valores que coadyuvó decisivamente al desarrollo del capitalismo, según el análisis clásico de Max Weber”. (Castells, 2001)
La tercera entrada del multiblog “Conflicto alma v.s. tecnología en Golpe de Gracia”, nos pone en contacto con otro de los referentes más citados y debatidos en la teoría crítica hipertextual: Sven Birkerts. En este caso por su apocalíptica visión de un futuro irremediablemente controlado por los ordenadores. Birkerts representa en muchos aspectos un saludable contrapunto a las posiciones más entusiastas ante el advenimiento tecnológico. Pero bajo nuestro punto de vista, la mayoría de sus críticas a la digitalización de la información y a la sociedad inmediata, inestable y multidisciplinar favorecida por la naturaleza de la tecnología informática, tienen una fundamentación nostálgica y personal inaceptable en el seno de un debate de seriedad académica como el que pretende abordar.