Archive for the ‘Uncategorized’ Category

La antigüedad de la obra

agosto 28, 2008

La obra que nos hemos propuesto tratar es precisamente On Translation, un “work in progress” que comienza en 1995 y que finalmente estalla en una diversidad de formatos y media que abarca todo el repertorio de recursos utilizados por Muntadas a lo largo de su carrera. 1995 es una fecha significativa porque en ella coinciden el momento de madurez del artista clarividente que llevaba décadas indagando en las posibilidades artísticas de los media, con las mocedades de Internet, el medio de comunicación definitivo, capaz de emular a todos los demás y con unas propiedades colaborativas totalmente inopinadas.
El hecho de que una obra cumpla trece años en la Web es también un hito que sin duda ha influido en nuestra elección. El problema de estudiar el arte en la Red es que se trata de un medio nuevo y cambiante en el que las posibilidades de producción e intervención varían constantemente, con lo que obras perfectamente válidas para un periodo pueden perder completamente el sentido en otro estadio más avanzado de la Red. Pero desde la distancia podemos valorar con bastante objetividad el estado de Internet en 1995 y determinar, atendiendo al posterior desarrollo de los acontecimientos, la verdadera relevancia de una obra.

Cabecera de Façade

Cabecera de Façade

En 1995 ya están establecidos el Protocolo de Transferencia de Hipertexto, y el Lenguaje Makup de HiperTexto, es decir los fundamentos de la Word Wide Web, ideados por Tim Berners Lee, sobre los que hasta el momento se ha ido montando la gran mayoría de innovaciones en Internet. Por supuesto, recientemente han aparecido propuestas muy sofisticadas que aprovechan el desmesurado avance de los videojuegos y las más actuales tecnologías de Inteligencia Artificial en sus producciones artísticas y literarias (Eliza, Storytron, Façade) pero, preferíamos comenzar por una obra consolidada y de una calidad avalada por su antigüedad y su capacidad premonitoria.

Posible consideración del producto final como un objeto literario

agosto 28, 2008

De todas las versiones, modalidades y experiencias que componen la obra completa, en construcción e itinerante de On Translation, aquí nos vamos a centrar en el contenido de la imagen fija que quedó preservada en la Red el año 1997: On Traslation: The Internet Project. Esto tiene el inconveniente de ofrecer una imagen parcial del proyecto y sobre todo de no responder a las características plenas de la obra en su fase colaborativa. Pero por otro lado nos permite un acercamiento al artefacto en su plano meramente textual, en un momento en el que la literatura se presenta como compilación de medios interactiva. Podemos mirar On Translation: The Internet Project como si de una obra de ficción se tratara, aun conscientes de su valor como testimonio de la realidad. El último gran proyecto de Muntadas se presenta en la Web como un interfaz operativa lista para ser accionada por un humano, exactamente igual que un códice medieval, pero montado sobre una estructura de enlaces susceptibles de ser visitados de manera rizomática del mismo modo que el el hipertexto de Storyspace.

Amazing Hidden Paintings On The Books en Yahoo! Video

El hecho de que la versión de On Translation que vamos a ver sea una página Web con más de una década de edad no debe ser en absoluto un inconveniente, sino una perfecta excusa para reflexionar sobre las carencias de que adolecía la Web a mitad de los noventa y la manera en que se resolvían gráfica y procesualmente algunos aspectos, así como para señalar la importancia de las nuevas innovaciones con que cuenta ahora la World Wide Web.

On Translation

agosto 28, 2008

On Translation is a series of works exploring issues of transcription,
interpretation and translation.
From language to codes
From silence to technology
From subjectivity to objectivity
From agreement to wars
From private to public
From semiology to cryptography
The role of the translation / translators as a visible / invisible fact.

Muntadas, 1995

Antes de abordar el análisis específico de On Translation: The Internet Project, sería conveniente repasar, aunque sea de pasada, el recorrido de la obra desde sus inicios hasta hoy en día, para comprender no solo su calado y trascendencia internacional, sino también la manera de trabajar de Muntadas, su noción de “obra en proceso” y su capacidad para adaptar un concepto de reivindicación universal a los distintos entornos locales en que se presenta.
La documentación sobre cada una de las obras ha sido extraída de una pléyade inmensa de sitios Web, desde entrevistas, monografías, artículos, enciclopedias colaborativas… la presencia de Muntadas en la Web es completamente desbordante. Pero merece especial mención, el trabajo de recopilación exhaustivo que realiza Joan Compás Aquí.
Desde que en 1995 Antoni Muntadas presentó en Helsinki On Translation: The Pavilion, el artista ha continuado este trabajo en distintas ciudades como Atlanta, Madrid, Nueva York, Kassel, Arad, Rotterdam, Santafé de Bogotá, Turín, París, Saô Paulo, Graz o Barcelona. En este trabajo inicial abordaba de diversas formas y con distintos medios -del cartel a la foto, el vídeo, las instalaciones o Internet- cuestiones de traducción e interpretación no sólo lingüística, sino también en otros ámbitos como la política, la economía, la cultura o los centros de poder en la sociedad contemporánea y las dificultades que ello entraña.

On Translation: The Pavilon

agosto 28, 2008

The Pavilon, nace como parte del ARS 95 celebrado en la capital de Finlandia. El fondo y punto de partida fue la reunión principal de la CSCE, la Conferencia Europea de Seguridad y Cooperación, celebrada en esta ciudad en 1975. La traducción formó parte fundamental en el contexto cultural y político de la conferencia, tanto en lo local como en su proyección a escala mundial. Muntadas presenta un gran panel fotográfico con la imagen en blanco y negro de la reunión. Bajo la imagen una serie de televisores con la palabra “traducción” en los seis idiomas oficiales de la CSCE. Las mesas donde se situaban los televisores tenían las patas serradas y estaban sostenidas por diccionarios, un recurso que utilizará en más ocasiones como símbolo del soporte indispensable que el uso de los distintos idiomas supone en cada reunión de relevancia transnacional, pero también de la inestabilidad y la inseguridad que toda traducción comporta al intercambio comunicativo.
Es muy importante en la obra de Muntadas el trabajo de campo. Allá donde presenta un proyecto, Muntadas realiza una investigación local del ambiente, la historia, las expectativas culturales que rodean el acontecimiento. El caso de The Pavilion es un ejemplo paradigmático de esta práctica que desarrollará continuamente en las diversas versiones de On Translation.

On Translation: The Transmission

agosto 28, 2008

Atlanta-Madrid, 7 de mayo de 1996. Concebido en el marco de la quinta edición de un congreso internacional sobre cibercultura, arte y nuevas tecnologías que tuvo lugar en Madrid. Básicamente, la experiencia consistió en una transmisión simultánea mediante videoconferencia entre el propio Muntadas, en Madrid, y Claudia Giannetti, en Atlanta, donde tenía lugar el espectáculo popular y mediático de los Juegos Olímpicos. Las imágenes y los textos que los interlocutores se intercambiaban en sus contextos prácticamente antagónicos, junto con la traducción simultánea a varios idiomas y la sorprendente (y todavía rudimentaria) utilización de un medio como la videoconferencia, suponían los elementos fundamentales de reflexión en esta experiencia.

On Translation: The Games

agosto 28, 2008

Atlanta, 1996. Muntadas aprovecha el contexto de los Juegos Olímpicos para reflexionar sobre los valores simbólicos que definen la identidad de un país.
La instalación constaba de un elemento central, una cabina de cristal insonorizada de grandes dimensiones, parecida a la de los traductores simultáneos profesionales. En el interior, sobre una pantalla inclinada, se proyectaba un vídeo con las imágenes ralentizadas de traductores profesionales mientras hacían su trabajo. El contenido de las entrevistas no era audible directamente sino a través de un intérprete vietnamita y a través de unos auriculares se podía escuchar la traducción del vietnamita al inglés.

On Translation: Il Telefonino

agosto 28, 2008

Turín, 2001. Muntadas explora los mecanismos generados en el proceso de comunicación mediante el teléfono móvil. La experiencia consistió en la realización de siete trípticos de 50 x 70 cm que mostraban diferentes personas hablando por el móvil. La composición muestra una imagen grande de la persona hablando por el teléfono i dos más centradas en detalles: la mano que sostiene el móvil y los ojos. La comunicación aparentemente privada se vuelve un acto público al producirse en un espacio desprotegido y abierto. Las expresiones de sorpresa, alegría, preocupación, etc., simbolizadas por la expresión de los rostros, suponían una traducción en el ámbito público de aspectos relacionados con la vida privada de cada persona.

Cadáver Exquisito

agosto 27, 2008

La exploración de un Hipertexto puede acomodarse a diferentes modelos de navegación entre los que el autor elige previamente a su parecer. Estos modelos pueden ir desde la libertad total movimiento entre todos los vínculos posibles, dispuestos sin ningún tipo de jerarquización o accesibles mediante algún tipo de ordenación arbitraria (como la alfabética), hasta una navegación completamente determinada, como podría ser la de los hipertextos que van desvelando los sucesivos vínculos de navegación con arreglo a las decisiones que vaya tomando el usuario. En cualquier caso nunca deja de ser un recorrido único para cada usuario, en el que, como bien sabe todo aquel que ha explorado el enorme hipertexto que es la World Wide Web, nunca debe subestimarse el extraordinario poder generador de significado de la serendipia .
Jaime Alejandro Rodríguez Ruiz elige una postura intermedia entre estos extremos para la exploración de su hipertexto. Técnicamente se trata de un modelo que permite la exploración de sus enlaces con total libertad, sin necesidad de haber visitado ninguno de ellos para acceder a otros, sin enlaces ocultos y, en fin, sin coerción de ningún tipo para activar dónde y cuando queramos cualquiera de los elementos de la obra. Pero en el diseño de la interfaz, el autor a dispuesto los elementos de manera que aparentan un orden lógico de consulta, incluso una jerarquización según el grado de importancia. Así, las puertas de quirófano con los nombres de los tres mundos encima y siempre presentes en la pantalla, parecen los elementos o nodos principales alrededor de los que se articula el resto de “accesorios”. Es muy importante esta voluntad de presentación organizada que remite al menú de inicio de un videojuego, o al de una película en DVD con extras, ya que funciona literalmente en contra de una de las características más pregonadas, incluso más antiguas, del hipertexto: la no linealidad. El uso y la trascendencia de la no-linealidad en el hipertexto es un campo actualmente en debate. Por eso nos gustaría plantear la cuestión en los términos que lo hace Juan B. Gutiérrez en The Boundaries of digital narrative (2007), ya que recoge muy acertadamente las principales coordenadas de la polémica: “Are multi-linearity and fragmentation the goal of hyperfiction, or are they the product of the state of the art when the first literary hypertexts were produced?”
¿Es la multi-linealidad imprescindible, siquiera deseable, en la narrativa de ficción hipertextual? Como se desprenderá de este análisis de la obra de Jaime Alejandro, nuestra postura al respecto es que el hipertexto hoy en día se ha visto envuelto en una serie de innovaciones relacionadas con las tecnologías de comunicación que han desplazado el atributo “no-linealidad” o “linealidad múltiple” del centro de interés. A estas alturas de evolución tecnológica, consideramos que aspectos como por ejemplo el modelo de retroalimentación de la información en el artefacto (del tipo máquina-máquina, humano-máquina, humano-humano…) o el poder de intervención del usuario en la obra, es decir: el tipo y grado de interacción, son elementos mucho más interesantes y relevantes en la calidad de un hipertexto que la presentación no lineal de los contenidos.
En cualquier caso, una convención demasiado arraigada en occidente nos obliga a pensar que el autor ha dispuesto la puerta con el letrero “cadáver exquisito” más a la izquierda porque es la primera que espera que abramos, y nosotros aquí no vamos a esforzarnos en desafiar hasta tal punto el peso de la tradición.

HORA DE VISITA:

Abrimos la puerta y nos encontramos con una fabulosa demostración de las posibilidades multidisciplinares de representación artística que permite el hipertexto como hipermedia. La cámara se acerca al lecho del enfermo y en la parte inferior izquierda aparece un menú con cuatro rostros a elegir. Al colocar el puntero sobre cada uno de ellos aparece la palabra “jefe”, “sacerdote”, “maestro” y “padre” respectivamente. Al seleccionar el primer rostro, “jefe”, el enfermo de la cama, de formas más bien esquemáticas hasta ahora, cobra la forma de la persona que representa al jefe y el icono con su rostro se pone de relieve. A la derecha del icono resaltado aparecen tres opciones “visitante uno”, “dos” y “tres”. Cuando seleccionamos el primer visitante aparece la silueta en negro de una mujer que se coloca a los pies de la cama y asistimos a la lectura dramatizada, por parte de una actriz de doblaje, de las palabras que este primer visitante le dirige al convaleciente. El texto puede leerse también sobreimpreso en la parte inferior de la pantalla.
La inclusión del trabajo actoral para la dramatización de una obra digital no es en absoluto original, sino que tiene ya una cierta tradición en el ámbito de los videojuegos donde la participación de actores de reconocido prestigio ya está convirtiéndose en algo habitual. Tan solo es otra muestra de las posibilidades que ofrece la plataforma. De hecho si hasta ahora el cine era el medio que aglutinaba mayor cantidad de disciplinas artísticas, en la actualidad podemos decir que el hipertexto incluye potencialmente el cine, además de todas las posibilidades interactivas que disponga este nuevo arte que es el de la programación. Y es que la principal característica de lo digital es “la simulación” y por lo tanto su “multimedialidad” consiste, en realidad, en la capacidad para simular cualquier otro medio a través de su conversión a unos y ceros, con las implicaciones interactivas que esta conversión provoca (Compás. En Aura digital, 2006).
Lo que esta “visitante 1” tiene que decir al jefe convaleciente es por supuesto una retahíla de reproches relacionados con el uso coactivo del poder que todo patrón ejerce sobre sus subordinados. En la misma dirección se encaminan los reproches de los dos siguientes visitantes. El lector/espectador se encuentra ante unos personajes anónimos y desconocido que se definen sólo a través de su posición de agonistas frente al indefenso y mudo protagonista. En sus intervenciones, cada uno de los visitantes permite entrever su personalidad y tipo de relación con el convaleciente. La mujer, de actitud sumisa y servil, aparenta ser una empleada (tal vez una secretaria), que se arma de valor para recriminar al jefe sus excesos solo a través del apoyo de sus compañeros y tras el refugio de la primera persona del plural. El segundo visitante se dirige al enfermo en singular y parece guardar con él una relación más personal o individualizada, en la que no faltaron los desencuentros posiblemente motivados por la falta de sensibilidad del jefe hacia los desvalidos. El tercero de los visitantes lo trata con más familiaridad, parece guardar una relación más de igual a igual con el jefe y se permite recordarle sus advertencias en el pasado sobre los problemas que le acarrearía el abuso de poder. Un punto de histeria parece afectar también a este personaje.
Pero lo más importante de este alud de recriminaciones no es el perfil que se deduce de los visitantes, sino la imagen que entre todos conforman del paciente, el único personaje con rostro, el protagonista indiscutible de toda la obra: un ser prepotente, sin escrúpulos, que no supo valorar las cosas verdaderamente importantes de la vida y sufre ahora, en un momento de debilidad las consecuencias de sus abusos.
El segundo rostro que podemos asignar al enfermo es el del “sacerdote”. La primera visitante, muestra una nueva silueta recortada en negro. Se trata de una feligresa muy disgustada con los sermones del cura. El segundo visitante, cuya silueta y voz coinciden con las del “visitante 2” anterior, le recrimina al cura pecados graves relacionados con niños. No se puede desprender de qué tipo de pecados se trata, pero su tono y actitud parecen apuntar hacia algo relacionado con el abuso sexual. Con la misma actitud, silueta y voz que el visitante 3 anterior, el siguiente visitante le recuerda al cura sus advertencias en el pasado y lo intimida con su tono desquiciado.
En definitiva, se trata de la figura de un cura pecador, que exigía a los demás la virtud que a él mismo le faltaba.
El tercer rostro es el del maestro. De nuevo se suceden los reproches, esta vez por parte de dos alumnos disgustados y el consabido personaje que siempre recuerda sus advertencias. Entre todos perfilan la figura de un profesor anquilosado que no es capaz de evolucionar con el mundo ni conectar con las motivaciones y aspiraciones de sus jóvenes alumnos.
El cuarto rostro es el del padre. Los dos primeros visitantes son un hijo y una hija. El primero recuerda con añoranza la relación que tenían durante la infancia y lamenta la pérdida del amor que los unía. La hija le reprocha algún tipo de abuso sexual. El tercero, un pariente o amigo cercano a la familia, recuerda de nuevo sus advertencias. La figura del padre es tratada aquí en el momento del declive, cuando el tiempo le ha arrebatado su poder y el mundo, conducido por los jóvenes, lo deja atrás. Unos jóvenes que en su victoria desenmascaran la verdad de su persona, sacando a la luz los errores y las imperfecciones que van a terminar de desmitificarlo.
En este primer mundo (o pantalla) la estrategia narrativa de Jaime Alejandro es la de dejar indicios, pistas fragmentarias de un contexto previo, para que el lector complete la historia, no de un modo físico de intervención directa (por ahora), sino de la manera en que la literatura ha explotado desde siempre este recurso: dejando que cada lector infiera el resto de la información atendiendo a su propio horizonte de expectativas.
Las locuciones no son de un alto nivel interpretativo. Bajo mi punto de vista, como español, me recuerdan al exceso de afectación del que suelen adolecer las interpretaciones de algunas telenovelas latinoamericanas. Pero, por contra, guardan el valor añadido de haber sido producidas en el contexto de un curso académico que César Augusto Márquez, responsable de locuciones según los créditos de Golpe de Gracia, impartía en la propia Universidad Pontificia Javeriana de Bogotá.
Los que somos ya “expertos usuarios” del artefacto literario que es Golpe de Gracia nos percatamos rápidamente de la relación que la historia de todos estos enfermos tiene con la del padre Amaury de la novela. Pero mientras la novela tiende ha dirigir el significado en una sola dirección, el hipertexto abre distintas posibilidades que se le presentan al espectador como una serie de opciones entre las que poder elegir la que mejor se acomode a sus deseos o expectativas.
La perspectiva adoptada conecta sin duda con la corriente tematológica de análisis textual. Tradicionalmente se nos ha dicho que hay solo unos pocos temas en el universo entre los que el autor escoge unos pocos para ilustrarlos desde casos únicos, concretos y originales. En este caso el mecanismo funciona exactamente al contrario, y el tema de la “muerte del padre” sirve de hilo conductor para desplegar diferentes facetas de la cuestión: la vejez, el derroque del autoritarismo, el rencor, el perdón, el relevo generacional… Es una estrategia muy adecuada al medio hipertextual, en el que el receptor tiene algo que aportar profundizando y enriqueciendo la visión ofrecida del quede patente.